Categoría: Proceso

  • Three.js Journey desde Blender: notas de un alumno con 25 años de 3D

    Three.js Journey desde Blender: notas de un alumno con 25 años de 3D

    Llevaba tiempo sabiendo que Three.js existía. Lo había rondado, había visto demos, sabía vagamente para qué servía. Pero no me había sentado a aprenderlo en serio hasta ahora. El detonante fue javivega.com, necesitaba un sitio donde meter experimentos reales, y para eso necesitaba saber lo que hacía.

    El curso que elegí fue Three.js Journey de Bruno Simon. No es el único recurso disponible, pero sí el más completo y el mejor mantenido del ecosistema. Más de 93 horas de contenido, actualizado con cada versión relevante de Three.js.

    He acabado el capítulo 01 y llevo la mitad del capítulo 02, concretamente la lección de la Haunted House. Es un ejercicio muy divertido donde se aprenden muchos conceptos a la vez. La lección es bastante larga por eso mismo, pero no te sientes saturado en ningún momento. Es alucinante ver un proyecto de principio a fin de la mano de Bruno.

    Lo que más me ha sorprendido hasta ahora no es la dificultad sino lo contrario. Viniendo de Blender, el modelo mental encaja casi de inmediato. Cuando Bruno construye una escena en código y aparecen la cámara, los meshes, las geometrías, los materiales, es el Outliner de Blender escrito en JavaScript. Los mismos conceptos, la misma jerarquía, diferente sintaxis. Años trabajando en 3D resultan ser una ventaja inesperada.

    Eso no significa que todo sea trivial. JavaScript tiene sus propias reglas y el curso no las regala. Pero la parte 3D no es el obstáculo. El obstáculo, cuando aparece, es siempre el código.

    Seguiré publicando notas a medida que avance. La Haunted House no se termina sola.

  • Three.js y el círculo que se cierra después de 25 años

    Three.js y el círculo que se cierra después de 25 años

    A principios de los 2000 ya estaba intentando meter 3D en la web. La tecnología se llamaba Viewpoint Experience Technology, VET. Hicimos cosas interesantes en SC Estudio Digital, el estudio que cofundé con tres socios. Pero la barrera era insalvable: para ver cualquier cosa, el usuario tenía que instalar el plugin Viewpoint Media Player. En una época en la que los navegadores no se ponían de acuerdo ni en estándares básicos y Flash ya exigía su propio plugin, pedirle a alguien que instalara uno más era pedir demasiado. La tecnología era adelantada a su tiempo. Desapareció en silencio. Y yo seguí adelante.

    Escribí sobre aquella época en este post de Zao3D hace unos años, cuando otro intento de 3D en la web estaba dando que hablar. El patrón me resultaba familiar.

    Veinticinco años después estoy haciendo lo mismo, 3D en el navegador, excepto que ahora funciona. Sin plugin. Sin negociación. Solo JavaScript y WebGL, disponibles en cualquier navegador moderno sin instalar nada. Eso es Three.js.

    Lo que no esperaba era lo familiar que iba a resultar el modelo mental viniendo de Blender. Cuando miras una escena Three.js en código y ya conoces el Outliner de Blender, algo encaja de inmediato. Cámaras, escenas, meshes, geometrías, materiales: los mismos objetos, la misma jerarquía, diferente sintaxis. El conocimiento 3D se transfiere casi directamente. La brecha es JavaScript, no el 3D.

    Eso es también lo que hace que Three.js me resulte genuinamente interesante, más allá de lo técnico. Cierra un círculo que lleva 25 años abierto. Los dos mundos en los que he trabajado por separado, el 3D y la web, tienen por fin un punto de encuentro real. No un plugin, no un parche. Un estándar que funciona en todas partes.

    Eso es razón suficiente para tomárselo en serio.